https://doi.org/10.14718/RevArq.2026.28.7180


Experiencias metodológicas para identificar nociones de ciudad en la población joven

Methodological Experiences for Identifying Notions of the City among Young Populations


Carlos Mario Rodríguez-Rodríguez 1
Juliana Sofía Herrera-Melo 2

1 Universidad de Boyacá. Tunja (Colombia)
https://ror.org/042ewz993
Diseñador gráfico, Universidad de Boyacá. Tunja (Colombia).
Magíster en Entornos Virtuales de Aprendizaje, Universidad de Panamá. Ciudad de Panamá (Panamá).
Candidato a Doctor en Diseño, Arte y Ciencia, Universidad Jorge Tadeo Lozano. Bogotá (Colombia).
Universidad de Boyacá, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, Programa de Diseño Gráfico, Grupo de Investigación Xisqua. Tunja (Colombia).
https://scholar.google.com/citations?user=NJjDgRMAAAAJ&hl=es&authuser=1
0000-0002-5670-7393
carrodriguez@uniboyaca.edu.co, carlosm.rodriguezr@utadeo.edu.co

2 Universidad de Boyacá. Tunja (Colombia)
https://ror.org/042ewz993
Diseñadora gráfica, Universidad de Boyacá. Tunja (Colombia).
https://scholar.google.com/citations?user=o9g5XjMAAAAJ&hl=es
0000-0002-8110-3516
julsofherrera@uniboyaca.edu.co , constelada.ilustra@gmail.com


Recibido: agosto 1 / 2025
Evaluado: agosto 5 / 2025
Aceptado: octubre 2 / 2025


CÓMO CITAR:  Rodríguez-Rodríguez, C. M.,y Herrera-Melo, 3. S. (2025). Experiencias metodológicas para identificar nociones de ciudad en la población joven. Revista de Arquitectura (Bogotá), 28(1), 59-75. https://doi.org/10.14718/RevArq.2026.28.7180



RESUMEN

El artículo examina los desafíos metodológicos para captar las representaciones urbanas de niños y jóvenes, un grupo cuya experiencia del espacio vale la pena enriquecer y documentar en los estudios urbanos. Con el objetivo de explorar herramientas para comprender estas percepciones, se analiza el pilotaje de tres ejercicios de cartografía participativa realizados en Tunja, Colombia, dentro de las estrategias formativas en metodología y práctica de la investigación de la carrera de Diseño Gráfico de la Universidad de Boyacá. La metodología combinó observación, recolección gráfica y análisis cualitativo de los mapas producidos. Los resultados muestran que estas prácticas permiten identificar elementos significativos de la experiencia urbana, así como patrones de uso y apropiación del espacio. Se destacan ventajas como la participación y la generación de sentido comunitario; no obstante, también se reconocen limitaciones, entre ellas sesgos derivados de los acompañantes adultos y dificultades en la selección de los participantes. Se concluye que estos ejercicios contribuyen al estudio de las representaciones urbanas y enriquecen el debate metodológico sobre cómo aproximarse a las percepciones ciudadanas de la infancia y la juventud.

Palabras clave: cartografía; ciudad; infancia; percepción del entorno; sensibilización ambiental


ABSTRACT

The article examines the methodological challenges involved in capturing the urban representations of children and young people, a group whose spatial experience deserves further enrichment and documentation in urban studies. With the aim of exploring tools for understanding these perceptions, the study analyzes the pilot testing of three participatory mapping exercises carried out in Tunja, Colombia, as part of the training strategies in research methodology and practice of the Graphic Design program at the Universidad de Boyacá. The methodology combined observation graphic data collection, and qualitative analysis of the maps produced. The results show that these practices make it possible to identify significant elements of urban experience, as well as patterns of space use and appropriation. Advantages highlighted include participation and the generation of a sense of community; however, limitations were also recognized, such as biases introduced by accompanying adult and difficulties in participant selection. It is concluded that these exercises contribute to the study of urban representations and enrich the methodological debate on how to approach citizens' perceptions of childhood and youth

Keywords: childhood; city; environmental awareness; environmental perception; mapping



INTRODUCCIÓN

Yo quisiera que los paraderos fueran de color verde
y los columpios fueran de rojo y el pasamanos fuera azul,
que no talaran los árboles porque destruyen muchos hábitats
y los animales se quedan sin casa, porque en los árboles hay muchas casas de pájaros.


Juana, 6 años.


Este artículo surge del trabajo del grupo de investigación Xisqua en torno a la construcción de nuevas cartografías ciudadanas mediante técnicas e instrumentos de participación. En el campo del diseño, pensar la ciudad y tratar de descifrarla ha llevado a los autores de este trabajo a asumir el rol de mediadores gráficos entre las personas y su experiencia cotidiana del espacio urbano. Esta perspectiva ha motivado la búsqueda de metodologías que articulen la comunicación visual y el interés por los fenómenos sociales y urbanos. En particular, se han explorado herramientas que permitan traducir el conocimiento situado de los habitantes en representaciones gráficas, que revelen sus nociones e imaginarios sobre la ciudad.

La exploración presentada se inscribe en los estudios de la geografía humanista, entendida como una práctica con enfoque fenomenológico que centra la comprensión del espacio en las vivencias concretas de quienes lo habitan (Castillo, 2016). Esta perspectiva ha favorecido el ingreso de disciplinas como el diseño en el ámbito de los estudios espaciales, al proponer formas de investigación que trascienden la oralidad y la escritura para incorporar modos expresivos gráficos y visuales. En particular, se destacan los mapas subjetivos como herramientas que permiten representar las percepciones y los imaginarios de los habitantes desde una dimensión sensible y situada.

Se parte de la premisa de que una de las mejores formas de retratar la sociedad contemporánea es desde la mirada de sus habitantes (De Vet et al., 2015). Con esta perspectiva, los autores de esta investigación han desarrollado herramientas orientadas a propiciar el diálogo a través de instrumentos vinculados a la expresión gráfica y el dibujo. La experiencia ha demostrado que la espontaneidad del trabajo colaborativo se potencia cuando las personas interactúan con materiales como papel, colores o recortes. El mapa, en este contexto, ha funcionado como un recurso didáctico que facilita la visualización del territorio y fomenta la creación colectiva. Hasta ahora, estas estrategias se han aplicado principalmente con población adulta; sin embargo, se reconoce el potencial pedagógico de estas herramientas para trabajar con otros grupos etários. A partir de ello, se planteó la siguiente pregunta: ¿Cómo pueden adaptarse los instrumentos cartográficos participativos al trabajo con niños y jóvenes para explorar sus formas de habitar la ciudad?

Con este propósito, se llevaron a cabo ejercicios de carácter experimental en los que las herramientas de mapeo demostraron ser efectivas para abordar temas urbanos desde la perspectiva infantil, que habitualmente no es convocada a este tipo de reflexiones. El mapa se consolidó como un dispositivo metodológico que permitió tanto el acercamiento con esta población como la construcción de un espacio participativo para la recolección de información directa sobre su experiencia urbana. A partir de ello, se exploraron diversas formas de adaptar estas metodologías a las dinámicas, lenguajes e intereses de la población joven. No obstante, el carácter experimental del proceso implicó transitar por una ruta de ensayo y error, lo que permitió identificar tanto las estrategias más eficaces como aquellas que presentan limitaciones para captar las percepciones de este grupo etario.

En este documento se presentan tres ejercicios concebidos como laboratorios de participación y debate ciudadano. El primero se desarrolló en el espacio público mediante mesas de mapeo colectivo (Ares y Risler, 2013), con el propósito de relacionar zonas urbanas con emociones y sentimientos. El segundo se llevó a cabo en una institución educativa pública con estudiantes de grado quinto, a través del método del taller de diseño de escenarios (Herrera, 2020). El tercero consistió en una actividad de dibujo al aire libre, orientada a representar sus recorridos cotidianos por la ciudad. A partir de estas experiencias, se discuten los alcances, desafíos y aprendizajes derivados de la implementación de estas metodologías con población infantil y juvenil.

Aproximación teórica

La geografía cuantitativa, predominante hasta mediados del siglo XX, entendía el espacio urbano con una perspectiva objetiva y despersonalizada, enfocada en la medición y el análisis estadístico (Un Espacio Geográfico, 2021). Esta visión reducía el territorio a variables medibles, dejando de lado las experiencias vividas y las percepciones subjetivas de sus habitantes. En respuesta, a partir de la década de 1960 surgió la geografía humanista, que puso en el centro al sujeto y su relación emocional y simbólica con el espacio (Capel, 1981; Castillo, 2016). Este enfoque fenomenológico abrió la puerta para reconocer la multiplicidad de significados que un mismo territorio puede tener, según la cultura, edad o contexto social de quienes lo habitan. Así, las representaciones urbanas se conciben como construcciones individuales y colectivas que expresan modos diversos de habitar la ciudad, incluyendo las perspectivas de niños y jóvenes, grupos cuyas experiencias espaciales suelen quedar invisibilizadas en los estudios urbanos tradicionales.

Para la construcción conceptual del presente estudio, se retomó la teoría de los imaginarios urbanos planteada por Silva (2004), la cual propone comprender los fenómenos que emergen de los procesos comunicativos entre las personas en entornos urbanos. Desde esta perspectiva, el proyecto busca entender la ciudad subjetiva como un entramado construido a través de mecanismos sociales e interacciones colectivas que configuran las percepciones y sentidos compartidos del espacio urbano.

Para adaptar el concepto de imaginarios urbanos al contexto de la población abordada, se revisó el trabajo de González (2004), que evidencia cómo los niños perciben e interpretan los espacios urbanos. En este estudio, el infante es entendido como una categoría de ciudadano socialmente construida, cuyos roles y comportamientos están determinados histórica y culturalmente. Los imaginarios en los niños, al igual que en los adultos, se originan en la percepción y se consolidan en la cognición, que implica la construcción de un entendimiento o idea desarrollada del espacio aceptada como realidad.

Del mismo proyecto se retoman los conceptos de imagen y mapa mental, construidos de manera imaginaria a partir de la experiencia y el conocimiento del entorno urbano (González, 2004). Estos mapas, que en estudios previos se han denominado mapas cognoscitivos (Rodríguez y Fonseca, 2020) en consonancia con los trabajos pioneros de Downs y Stea (2011), representan la capacidad de los habitantes para adaptarse, categorizar y ordenar su entorno según las sensaciones y sentimientos que este les genera. En este sentido, el dibujo como instrumento de investigación cobra especial relevancia, al fungir como mediador y puente que permite externalizar y materializar las imágenes y mapas mentales, tanto en la población adulta como en la infantil.

De acuerdo con De Alba (2004), el dibujo de mapas cognoscitivos urbanos constituye un proceso de objetivación que:

[...] vuelve concreto lo que es abstracto: transforma un esquema conceptual en uno figurativo, real y manipulable. Bajo esta perspectiva, los mapas mentales son el producto objetivado de la representación social de la ciudad; constituyen la materialización de la imagen espacial de los individuos. (p. 138)

Volviendo a los niños, uno de los autores que mejor ha diferenciado la percepción y cognición entre niños y adultos es Tonucci (2015), quien destaca el asombro en la mirada infantil, atribuyendo a los niños una observación más sensible y curiosa, en la que cada elemento del entorno urbano se vuelve significativo. Esta percepción libre del afán adulto es retomada en la Geografía de la Infancia, un campo que, como señala Phillips (2002, citado en Ortiz Guitart, 2007), compara las percepciones infantiles con la influencia que los adultos ejercen sobre ellas. En este marco, se analizan los lugares que los niños habitan, imaginan y anhelan, espacios donde juegan, sienten miedo, encuentran seguridad y construyen sus identidades.

Un concepto fundamental para comprender la relación entre ciudad e infancia es la motilidad urbana, que se refiere a las limitaciones que enfrentan niños y niñas para desplazarse libremente en la ciudad. A diferencia de los adultos, quienes generalmente transitan de forma autónoma, los menores dependen de cuidadores y de sus propias capacidades para moverse. En palabras de Vargas-Silva et al. (2022), los cuidadores influyen en las creencias que tienen los niños "sobre lo que pueden y no pueden hacer o, en términos geográficos, distancias que pueden o no recorrer en las cercanías de los espacios que viven" (p. 75). La elaboración de mapas simbólicos sobre estos recorridos permite revelar sentimientos vinculados a la relación que los niños establecen con la ciudad a través de sus cuidadores.

Lo anterior hace pertinente considerar que los niños se relacionan con el entorno principalmente a través de la percepción sensorial, pero que dichas percepciones están mediadas por los cuidadores y alimentadas por los intercambios sociales que experimentan en la casa, el colegio y la calle, lo que da lugar a la generación de imaginarios sobre el entorno habitado. La experiencia espacial forma parte fundamental de la educación y formación de los infantes, así como de sus posibilidades como futuros ciudadanos en ejercicio (Guerrero, 2015). En este sentido, el estudio de las prácticas espaciales urbanas de la población más joven resulta relevante, pues "la visibilización de relatos y perspectivas de los niños implica tanto una validación de sus testimonios como un refuerzo del carácter agencial y político que poseen" (Reyes-Bahamondes y Cornejo-Díaz, 2021, p. 22). Por ello, se destaca la importancia de conocer las opiniones de este segmento poblacional como actores urbanos competentes y dignos de estudio (Bogdanovic, 2022), quienes no solo evidencian la visión —y, a la vez, la realidad— de la ciudad presente, sino que también abren una ventana hacia lo que podrá ser el futuro.

METODOLOGÍA

Este estudio se desarrolló como un ejercicio experimental de validación de instrumentos, en el marco de los laboratorios de creación cartográfica de la asignatura Metodología y Práctica de la Investigación, del programa de Diseño Gráfico de la Universidad de Boyacá. El objetivo fue diseñar y probar herramientas orientadas a captar representaciones urbanas desde la perspectiva de niños, niñas y jóvenes, mediante estrategias de mapeo lúdico que integraran el dibujo, el collage y la narrativa como formas de expresión subjetiva (Duran, 2021; Gemmell et al., 2022).

En los laboratorios se desarrolló un proceso de ideación y prototipado de instrumentos aplicables a población infantil y juvenil, de los cuales se seleccionaron tres ejercicios para ser aplicados en contextos reales. Las sesiones se llevaron a cabo en tres espacios de Tunja: una plaza pública, una institución educativa oficial y un parque público.

La muestra se definió de forma intencionada1, privilegiando el rango etario, la accesibilidad y la disposición al diálogo. El primer grupo estuvo conformado por adolescentes entre 14 y 18 años, participantes espontáneos en el espacio público; el segundo, por estudiantes de quinto grado (entre 10y 12 años) en un colegio público; y el tercero, por niños y niñas de entre 5 y 8 años vinculados a programas de la Alcaldía de Tunja. En total participaron 80 personas.

Para el análisis, se construyeron fichas que organizaron los insumos de acuerdo con el objetivo propuesto y el material recopilado. Posteriormente, se elaboraron fichas de evaluación que revisaron la efectividad de cada instrumento aplicado. Asimismo, la información obtenida fue empleada para elaborar nuevos mapas a manera de infografías, que permitieron interpretar la lectura de ciudad producida en cada experiencia.

A. Mapas de sentimientos ciudadanos

Este primer ejercicio se fundamentó en la técnica de mesas en el espacio público o mapeos al paso, propuesta por Ares y Risler (2013). La intervención se realizó en una plaza del centro de Tunja2 , con el objetivo de recoger percepciones urbanas a partir de sentimientos asociados a distintos lugares. Se dirigió especialmente a jóvenes de secundaria que frecuentan la zona.

Se diseñaron recursos gráficos que incluyeron mapas impresos en tamaño pliego, marcadores, papeles adhesivos e iconos basados en emoticones de redes sociales ('me gusta', 'me entristece', 'me enoja', 'me encanta', 'me asusta', 'me da igual'), buscando adaptar el lenguaje del ejercicio a los códigos generacionales de los participantes. Esta elección también facilitó la apropiación del instrumento por los estudiantes de diseño gráfico encargados de orientar la actividad.

Durante la sesión se instalaron dos mesas, cada una liderada por dos estudiantes, que organizaron grupos espontáneos de cinco a ocho jóvenes. El instrumento permitió construir múltiples mapas colectivos en el transcurso de la jornada. La estructura metodológica de este ejercicio se resume en la ficha técnica presentada en la Tabla 1.

Tabla 1. Ficha técnica A

Fuente: elaboración propia (2021)


Durante el ejercicio, los jóvenes fueron invitados a intervenir los mapas señalando los sectores de la ciudad que les generaban distintas emociones. Cada mesa estuvo a cargo de dos estudiantes de diseño, quienes guiaron el diálogo y formularon preguntas cada vez que se ubicaba un emoticón sobre el plano. Esta interacción generó una conversación constante alrededor del mapa, que permitió ampliar y contextualizar las percepciones expresadas. Las aclaraciones y comentarios de los participantes se registraron directamente sobre el mapa o en papeles adhesivos, los cuales se incorporaron como capas complementarias a los iconos emocionales, lo que enriqueció la representación colectiva del espacio urbano.

Al finalizar cada sesión, se discutieron colectivamente las coincidencias en la distribución emocional del mapa. Estas conclusiones se consignaron en una relatoría que permitió profundizar en los hallazgos y caracterizar la ciudad desde zonas afectivas, vinculadas a los imaginarios urbanos expresados por los jóvenes.

B. Mapas de escenarios imaginados

El segundo ejercicio se derivó de los hallazgos del proyecto Narrar la paz tunjanita (Herrera, 2020) y se realizó con estudiantes de quinto grado (10 a 12 años) de una institución educativa pública de Tunja. A diferencia del primer caso, este instrumento propuso trabajar sobre territorios ficticios, para explorar mediante la metáfora la percepción que los niños tienen de la ciudad.

La actividad inició con una narrativa que presentó dos ciudades en conflicto: Bio y Tecno, cada una con características distintas. Divididos en grupos, los niños asumieron el rol de una de las ciudades y fueron invitados a imaginar estrategias para resolver el conflicto, ilustrándolas mediante un ejercicio gráfico. Se utilizaron plantillas, imágenes adhesivas y recursos de collage con iconos, personajes y lugares. El uso de caballetes facilitó el trabajo colectivo y la creación de nuevos mapas. El pilotaje del instrumento se sistematizó en la Tabla 2.

Este ejercicio evidenció las dificultades de anticipar y controlar todos los aspectos del proceso al trabajar con población infantil. Aunque se había planteado una dinámica por parejas, los niños se organizaron espontáneamente en cuatro grupos, produciendo más escenarios de los previstos. Los resultados incluyeron mapas, paisajes y relatos que combinaron elementos urbanos y naturales, cada uno con su propio lenguaje visual y narrativo. Al finalizar, cada grupo compartió su propuesta mediante una narración oral que fue registrada para la relatoría. También se realizó documentación fotográfica de los collages, insumo que permitió profundizar posteriormente en el análisis compositivo.

Tabla 2. Ficha técnica B

Fuente: elaboración propia (2021)


C. Dibujos de trayectos en la ciudad

Este instrumento se desarrolló como parte de una acción colaborativa con la Alcaldía de Tunja, en el marco del programa de prevención del trabajo infantil. La actividad se llevó a cabo con un grupo de 30 niños y niñas, con edades entre los 5y 8 años, en un parque público3 de la ciudad. El objetivo fue explorar los recorridos cotidianos que realizan para llegar a la ciudad, para abordar su experiencia espacial desde la infancia temprana.

Como en los ejercicios anteriores, se integró un activador para propiciar un ambiente de atención y apertura. En esta ocasión, se eligió la lectura en voz alta del cuento Un hambre de oso (Janisch y Bansch, 2003), que narra el viaje de un oso en busca de una montaña de miel. Tras la lectura, se generó un diálogo espontáneo con los participantes, en el que ellos compartieron interpretaciones y formularon preguntas sobre la historia.

A diferencia de las experiencias anteriores, en este caso no se utilizó una plantilla preestablecida; la estrategia se centró en invitar a los niños a dibujar el recorrido que usualmente realizan al salir de casa. Los materiales seleccionados incluyeron rollos de papel Kraft, pinturas, colores y crayolas. El ejercicio fue planteado como un juego: cada niño cortaba un fragmento del rollo para ilustrar su trayecto cotidiano. Se eligió el formato horizontal por su potencial para representar secuencias, distancias y nociones de recorrido. El pilotaje del instrumento se describe en la Tabla 3.

Tabla 3. Ficha técnica C

Fuente: elaboración propia (2021).


La puesta en práctica de la actividad fue eficaz, pues todos los niños accedieron voluntariamente a participar. Sin embargo, la libertad otorgada en el espacio de dibujo permitió captar información inesperada: muchos comenzaron dibujando a los personajes con quienes realizan sus recorridos, más que los escenarios; en ocasiones, optaron por escribir o combinar letras y dibujos. Al tratarse de un ejercicio individual, los participantes se sintieron dueños de su obra, por lo que no devolvieron los dibujos para análisis posteriores. En consecuencia, para el análisis resultaron más valiosos el registro fotográfico y las conversaciones con los niños.

RESULTADOS

Tras concluir las actividades, se analizaron los mapas, dibujos y relatorías generadas por los participantes en cada sesión. El trabajo continuó en el laboratorio de la asignatura, donde se profundizó en los resultados, incluyendo la elaboración de nuevos mapas a partir de los insumos recolectados. Para evaluar cada instrumento se diseñaron fichas de análisis centradas en su efectividad metodológica y en la calidad de la información obtenida. Este proceso permitió identificar hallazgos relevantes para el proyecto, más allá de la mera validación de las técnicas.

A. Sectorización emocional de la ciudad

Para analizar los resultados de los mapas de sentimientos ciudadanos se elaboró una ficha de evaluación que consideró la calidad de la información obtenida y la pertinencia del diseño del instrumento para el grupo objetivo, ambas valoradas como altas. El instrumento fue calificado como muy efectivo, ya que permitió un análisis profundo de las emociones asociadas a diferentes sectores de la ciudad en un ejercicio inicialmente planteado solo para testeo. Sin embargo, al contrastar las percepciones de inseguridad y rechazo con datos sociodemográficos y antecedentes urbanos locales, se evidenció que ciertos sectores señalados corresponden a zonas históricamente afectadas por problemáticas como la marginalidad y la falta de infraestructura pública (por ejemplo, el sector del antiguo terminal), lo que refuerza la necesidad de situar estos resultados en un marco contextual amplio. Este cruce posibilita comprender mejor cómo los imaginarios urbanos de los jóvenes reflejan y reconstruyen tanto experiencias emocionales como realidades socioespaciales, apuntando a la importancia de integrar variables objetivas con las subjetivas para una interpretación más completa del paisaje urbano.

Durante la aplicación del ejercicio se constató que los participantes estuvieron más atentos cuando se les dio la oportunidad de intervenir el mapa, lo que despertó interés y fomentó la participación. Aunque se obtuvo más información de la esperada, la realización en espacio público dificultó limitar la participación según edades, pues no era posible negar la opinión a quienes se acercaban, aunque no cumplían con el rango establecido. Sin embargo, para asegurar la pertinencia y representatividad del grupo objetivo en futuras intervenciones, se recomienda filtrar la edad de los participantes, privilegiando la población joven e infantil. Además, es aconsejable incentivar la participación de grupos que incluyan a cuidadores o padres, con quienes es más fácil establecer un vínculo de confianza y facilitar el diálogo. En la Tabla 4, se presenta la evaluación elaborada con base en los resultados de esta experiencia.

Tabla 4. Ficha de evaluación A

Fuente: elaboración propia (2022).


B. Nuevos escenarios urbanos

La implementación de este ejercicio evidenció la importancia de introducir detonadores creativos para trabajar con población infantil. En este caso, la narrativa de apertura resultó eficaz para captar la atención, contextualizar la actividad y fomentar la participación. Se concluyó que la técnica del collage fue altamente pertinente para los participantes (10-12 años), pues permitió expresiones simbólicas significativas y colaborativas.

No obstante, la información obtenida mediante la metáfora —aunque rica en imaginación— alcanzó una calidad media desde el punto de vista analítico, pues no proporcionó datos directamente aplicables a la realidad urbana. Esto sugiere que, aunque el recurso narrativo genera diálogo profundo, debe complementarse con otros instrumentos que permitan contrastar o profundizar las representaciones generadas.

Una dificultad destacada fue que los niños reorganizaron espontáneamente los equipos, amplificaron los escenarios y ajustaron los tiempos de trabajo, lo que demuestra la imposibilidad de seguir un guion estricto. Como lo plantea Phillips (2002), es importante reconocer el carácter activo y autoorganizado de los niños y sus capacidades de autonomía. En consecuencia, la flexibilidad metodológica no solo es deseable, sino también fundamental. La evaluación del instrumento se resume en la Tabla 5.

Tabla 5. Ficha de evaluación B

Fuente: elaboración propia (2022)


C. Recorridos dibujados

En esta actividad, el contexto jugó un papel fundamental: trabajar al aire libre supuso un mayor desafío para captar la atención del grupo más joven (5-8 años). La lectura en voz alta sirvió de disparador eficaz, para formar un círculo de atención y delimitar el espacio de trabajo.

Aunque el formato horizontal estaba destinado a representar trayectos, los niños lo interpretaron de distintas maneras: algunos optaron por el formato vertical, otros hicieron frisos o rollos. Varios decidieron escribir o mezclar texto con dibujo. Esto evidenció nuevamente la necesidad de que los instrumentos sean altamente flexibles para ajustarse a las formas espontáneas de expresión infantil.

La calidad de la información obtenida fue calificada como media, aunque el instrumento se consideró muy pertinente y efectivo. No obstante, no se logró alcanzar el objetivo original de explorar la noción de espacialidad y trayecto. Los niños priorizaron representar a los personajes que acompañan el recorrido —padres, hermanos, mascotas— más que los espacios en sí mismos.

Este hallazgo coincide con los conceptos desarrollados por Vargas Silva et al. (2022) en su estudio sobre movilidad infantil en Morelia, México. Estos autores subrayan que los recorridos de los niños se definen tanto por los acompañantes como por las condiciones físicas del entorno, lo que condiciona la experiencia y el rango espacial de la infancia. Este resultado resalta la importancia de considerar tanto la motilidad como los lazos afectivos en el diseño de instrumentos, que capturen representaciones urbanas desde la niñez.

Finalmente, la actividad permitió captar una percepción íntima y situada del recorrido infantil, aunque no superficialmente espacial. La Tabla 6 presenta la evaluación de este instrumento, junto con recomendaciones para futuras intervenciones.

Tabla 6. Ficha de evaluación C

Fuente: elaboración propia (2022).


DISCUSIÓN

Los tres ejercicios realizados permitieron explorar distintas dimensiones de la relación entre ciudad e infancia: la percepción afectiva del entorno urbano, la imaginación de nuevos escenarios y la representación de trayectos cotidianos. Aunque cada instrumento presentó particularidades en su aplicación y análisis, en conjunto revelan que los niños, niñas y jóvenes construyen imágenes de ciudad atravesadas por experiencias sensibles, relaciones sociales y condiciones materiales específicas. Sus mapas, dibujos y relatos no solo evidencian percepciones individuales, sino que también configuran una lectura colectiva del espacio urbano desde la infancia. En esta sección se interpretan los hallazgos a la luz de los conceptos teóricos previamente expuestos, con el fin de profundizar en la comprensión de estas representaciones y valorar el alcance metodológico de los instrumentos aplicados.

A. Sectorización emocional de la ciudad

A partir del ejercicio de mapas de sentimientos ciudadanos, se elaboró una sectorización afectiva de la ciudad desde la perspectiva de los jóvenes participantes. Esta división identificó tres zonas: sur, centro y norte, en las cuales se analizaron las emociones predominantes y los lugares señalados por los participantes. Este hallazgo se relaciona con la teoría de los imaginarios urbanos de Silva (2004), que destaca cómo las experiencias y emociones colectivas configuran representaciones subjetivas del espacio. Además, el enfoque fenomenológico de la geografía humanista (Capel, 1981) permite entender cómo cada grupo social asigna sentidos diferentes a los lugares, en este caso particular, los jóvenes atribuyen valores emocionales que dan forma a su percepción de la ciudad. A continuación, se presenta un mapa que sintetiza esta división emocional de la ciudad (Figura 1).

Figura 1. Mapa de resumen de hallazgos

Fuente: elaboración propia (2022)


En el sector sur, las marcaciones predominantes se asociaron con el miedo, el enojo y la tristeza. Lugares como la Plaza de Mercado del Sur, el Bosque de La República y las vías de ingreso desde Bogotá fueron identificados como zonas caóticas, inseguras y deterioradas. Las anotaciones revelaron una demanda de mayor presencia institucional, tanto para mejorar la seguridad como para atender el aspecto visual del entorno.

En el centro, las emociones resultaron contrastadas: aparecieron marcaciones de enojo y tristeza vinculadas con el caos vial, el deterioro del mobiliario y las malas experiencias en instituciones como el Hospital San Rafael o el antiguo terminal de transporte. Al mismo tiempo, la plaza de Bolívar y algunos establecimientos comerciales fueron valorados positivamente por su oferta cultural y social. La arquitectura patrimonial suscitó reacciones encontradas: aunque valorada, su estado generó asociaciones con la ruina o el abandono, como ocurrió con el Paredón de los Mártires. En varios casos, los participantes no se limitaron a señalar problemas, sino que propusieron soluciones, como la recuperación de zonas verdes en barrios densamente edificados.

El sector norte se destacó por concentrar emociones positivas como el encanto, la sorpresa y el gusto. Equipamientos como el parque recreacional, el estadio de fútbol, centros comerciales y universidades fueron considerados espacios seguros y estimulantes. La presencia de infraestructura moderna reforzó la asociación de esta zona con el desarrollo y el progreso. En conjunto, los mapas reflejan que los jóvenes representan a Tunja como una ciudad tranquila, con patrimonio visible, pero con carencias estructurales en términos de transporte, aseo y oferta recreativa. La segmentación emocional del territorio sugiere que la experiencia urbana juvenil está atravesada por desigualdades en la distribución de recursos y cuidados, una lectura que conecta con la noción de ciudad subjetiva y la idea de espacialidades diferenciadas según las vivencias de sus habitantes.

B. Nuevos escenarios urbanos

En este caso se obtuvieron cuatro collages elaborados de manera colectiva. Dado que la información resultante fue sobre todo visual, se optó por un análisis interpretativo de los mensajes representados y de las discusiones surgidas durante el ejercicio. Los escenarios creados siguieron la narrativa propuesta: todos asumieron el conflicto entre las dos ciudades y representaron, a su manera, una posible solución. Como se puede observar en la Figura 2, las composiciones evidenciaron el uso reiterado de dualidades como día/noche, campo/ciudad o bien/mal, generalmente representadas de forma simétrica, separadas por una línea divisoria. Sin embargo, en la mayoría de los casos, esas oposiciones se articularon por medio de caminos, medios de transporte o estructuras simbólicas que favorecían la conexión entre ambos mundos. Algunos grupos incluso desbordaron los formatos entregados, uniendo varios pliegos para ampliar el espacio de representación, lo cual puede interpretarse como una alusión al crecimiento urbano o la expansión de su imaginación espacial. Una constante fue la saturación visual en las zonas urbanas, lo que sugiere una percepción infantil de la ciudad como un entorno abrumador por la densidad de estímulos y elementos construidos.

Figura 2. Diagrama de resumen de hallazgos

Fuente: elaboración propia (2022)


Otro aspecto relevante fue la preocupación por la seguridad en las ciudades. En varios casos, los niños incluyeron elementos como robots, naves, barreras y murallas, que refieren a mecanismos de protección o vigilancia. Esta insistencia sugiere una percepción de la ciudad como un espacio vulnerable que requiere ser resguardado, lo cual puede interpretarse como una manifestación simbólica del miedo a la inseguridad. En contraste, las representaciones del entorno rural estuvieron marcadas por asociaciones positivas. El campo fue imaginado como un lugar amplio, luminoso y armónico, donde predominan colores claros y personajes alegres. Se idealizó como un espacio feliz, apartado del caos urbano, donde la naturaleza convive en equilibrio con las personas. En este contexto desaparecen los dispositivos de defensa, y se disuelve también la saturación visual que caracteriza a las zonas urbanas. Cabe destacar que, en ambas representaciones, rurales y urbanas, se evidenció una fuerte presencia de animales, lo que indica su relevancia simbólica en la construcción del imaginario infantil sobre los espacios habitados.

C. Recorridos dibujados

El tercer instrumento piloteado resultó el más complejo de analizar, tanto por la cantidad de dibujos obtenidos como por la diversidad de sus contenidos. Dado que la información recopilada no respondió al objetivo inicial —explorar nociones de recorrido y espacialidad—, se optó por organizar el material mediante una sistematización abierta. Se elaboraron fichas de análisis a partir de categorías emergentes que permitieran identificar patrones significativos.

Las categorías establecidas fueron: escenarios, personajes y lugares. En cuanto a los escenarios, se distinguieron dos tipos de ambientación: lo urbano y lo rural, con una marcada prevalência de este último. Los árboles y la vegetación fueron elementos frecuentes, empleados no solo como representación del entorno natural, sino también como recursos gráficos para enmarcar lugares percibidos como agradables —la casa, el parque o el colegio—y para indicar trayectos a través de su repetición en secuencia.

En la categoría de personajes, se evidenció una jerarquía visual centrada en los vínculos afectivos. A diferencia de lo esperado, los niños no dibujaron trayectos como tal, sino que privilegiaron la representación de sí mismos, de sus cuidadores y de sus mascotas, resaltando la dimensión relacional del recorrido por encima de la espacial.

Finalmente, en la categoría de lugares, destacaron la casa y el parque, representados con mayor tamaño y centralidad en las composiciones. También aparecieron otros espa­cios urbanos como supermercados o centros comerciales, aunque con menor protagonismo. Estos resultados están sintetizados en el diagrama de la Figura 3.

Figura 3. Diagrama de resumen de hallazgos

Fuente: elaboración propia (2022).


Se puede entender que, en este caso, la noción de ciudad representada en los dibujos tiene como punto de partida la casa, ubicada en un escenario idealizado de naturaleza y campo. Los trayectos no aparecen como líneas espaciales continuas ni como reconstrucciones precisas del recorrido cotidiano, sino como secuencias narrativas: una serie de escenas cargadas de sentido que configuran una experiencia fragmentada, emocional y relacional del entorno.

Otro hallazgo relevante es el orden de las representaciones: antes que el espacio urbano, los niños se dibujan a sí mismos, luego al cuidador y, a partir de esa figura de acompañamiento, emergen otros elementos del entorno. Esta estructura refuerza la idea de que la relación de los niños y las niñas con la ciudad está mediada por la presencia de adultos, lo que permite retomar el concepto de motilidad urbana (Vargas et al., 2022). La ciudad se representa, en este sentido, como un territorio accesible en la medida en que existe un vínculo afectivo y protector que permite el desplazamiento. Así, los mapas dibujados revelan no solo los lugares transitados, sino también las relaciones que los habilitan y les otorgan significado.

CONCLUSIONES

Las tres propuestas metodológicas exploradas en este estudio evidencian la importancia de incorporar de manera sistemática las voces de niños, niñas y jóvenes en los estudios urbanos. Comprender cómo este grupo percibe, representa y se apropia del espacio desde edades tempranas no solo enriquece la investigación territorial, sino que también permite construir miradas más inclusivas y sensibles sobre la ciudad. Esta aproximación demanda metodologías flexibles, sensibles y acompañadas por investigadores capaces de adaptarse a la espontaneidad de la infancia, pero, sobre todo, requiere reconocer a esta población como interlocutora válida en los debates sobre el entorno urbano.

Los ejercicios demostraron ser accesibles y efectivos para captar expresiones subjetivas y emocionales, apoyados en recursos visuales que favorecen la comunicación espontánea y multisensorial, lo que contribuye a superar las limitaciones de técnicas convencionales como entrevistas o encuestas. Así, se logra identificar problemáticas urbanas de manera preliminar, propiciando diálogos ricos en matices.

La aplicación en espacios abiertos reveló la complejidad de controlar variables sociodemográficas, lo que sugiere que en investigaciones con población infantil y juvenil es necesario flexibilizar el perfil muestral, sin comprometer la calidad del proceso. La mediación adulta en la experiencia urbana de los niños fue un hallazgo relevante, ratificando el concepto de motilidad urbana y la importancia de considerar los cuidadores como actores activos en el acceso y percepción del espacio público.

Desde una perspectiva de imaginarios, se identificaron percepciones am bivalentes: predominan visiones negativas relacionadas con inseguridad y deterioro, junto a una preocupación ambiental latente; mientras que los jóvenes manifiestan un anhelo por la modernidad y desarrollo urbano, a veces en tensión con la pérdida de identidad patrimonial. Esta dualidad invita a reflexionar sobre cómo las transformaciones urbanas impactan en la construcción de sentidos de pertenencia y en la experiencia cotidiana de distintos grupos etários.

Además, se evidencia una dicotomía clara entre el imaginario urbano y rural, donde la ciudad se percibe como un espacio caótico, saturado y muchas veces inseguro, mientras que la naturaleza y el campo son idealizados como espacios libres, armónicos y seguros. Esta tensión refuerza, desde una perspectiva afectiva, la jerarquización de lugares basada en emociones y experiencias personales, en la cual los personajes —familiares, cuidadores y mascotas—ocupan un lugar central, incluso por encima de los espacios físicos. Como estudia Bazant (2008), los espacios urbanos no solo se entienden a partir de su configuración física, si no también a través de la historia, las emociones y la percepción social que los habitan, lo que coincide con la relevancia otorgada aquí a la dimensión simbólica y emocional de la ciudad. Através del diseño de instrumentos de mapeo participativo es posible leer la experiencia espacial y sus expectativas urbanas, revelando cómo se jerarquizan lugares y se construyen narrativas emergentes de la ciudad. En ese sentido, este estudio abre la posibilidad de expandir y replicar esta metodología en espacios formativos universitarios, no solo para enriquecer la enseñanza de la investigación cualitativa en diseño, si no también para indagar nuevas preguntas sobre las formas en las que niños y jóvenes representan y se relacionan con su entorno, aportando al desarrollo de prácticas investigativas sensibles, creativas y contextúales.

Finalmente, los resultados reafirman la pertinencia y potencial de instrumentos gráficos, lúdicos y narrativos para explorar percepciones urbanas desde miradas no adultocéntricas. Se recomienda consolidar estas estrategias con un enfoque interdisciplinario que articule el diseño, la educación y la planificación urbana, abriendo caminos para políticas y prácticas que garanticen el derecho a la ciudad desde la infancia y la juventud.


CONTRIBUCIONES Y AGRADECIMIENTOS

Este artículo se deriva de una investigación desarrollada por el Grupo Xisqua de la Universidad de Boyacá, en el marco de la línea Habitat, patrimonio y diseño, con financiación institucional. Carlos Mario Rodríguez lideró la concepción del estudio, la orientación académica y el diseño de los casos A y B; Juliana Sofía Herrera participó en la recolección y análisis de datos del caso C. Se agradece a las familias que autorizaron la participación de los niños en esta investigación.



NOTAS

1 El proyecto contó con la aprobación del Comité de Bioética de la Universidad de Boyacá y se aplicaron protocolos éticos adecuados en los tres casos. En los Mapas de sentimientos ciudadanos, desarrollados en espacio público, se explicó oralmente el propósito y la participación fue voluntaria, sin registro de datos personales ni fotografías. En los Mapas de escenarios imaginados se obtuvo aprobación del colegio Silvino Rodríguez y consentimiento firmado de los padres, con acompañamiento docente; no se registraron rostros ni datos personales. En Recorridos dibujados, realizado por invitación de la Alcaldía de Tunja en un parque público, los niños asistieron con sus padres y tampoco se tomaron registros faciales ni información personal.

2 Se seleccionó la Plazoleta de San Francisco, un lugar ampliamente transitado en el centro de Túnja.

3 Se eligió el parque Bosque de la República, ubicado en la zona central sur de Túnja.


REFERENCIAS

Ares, P.y Risler, J. (2013). Manual de mapeo colectivo: recursos cartográficos críticos para procesos territoriales de creación colaborativa. Tinta Limón.

Bazant, 3. (2008). Espacios urbanos, historia, teoría y diseño. Limusa.

Bogdanovic, B. (2022). Children's perception of the visual identity of Belgrade. Гласник Етнографског Института САНУ / Bulletin of the Institute of Ethnography SASA, 70(2), 103-127. https://doi.org/10.2298/GEI2202103B

Capel, H. (1981). Filosofía y ciencia en la geografía contemporánea. Barcanova.

Castillo, M. (2016). Contextualización histórica del concepto de paisaje, sus implicaciones filosóficas y científicas. Revista de Filosofía de la Universidad de Costa Rica, 55(143), 11-24. https://archivo.revistas.ucr.ac.cr//index.php/filosofia/article/view/28302

De Alba, M. (2004). Mapas mentales de la Ciudad de México: una aproximación psicosocial al estudio de las representaciones espaciales. Estudios Demográficos y Urbanos, 79(1), 115-143. https://doi.org/10.24201/edu.v19i1.1197

De Vet, A., Herrera, H. y Driesse, M. (2015). Atlas subjetivo de Colombia. Semana Libros.

Downs, R. M. y Stea, D. (2011). Cognitive maps and spatial 'font-family:"Verdana",sans-serif;"Segoe UI";'> y C. Perkins (Eds.), The map reader: Theories of mapping practice and cartographic representation (pp. 8-26). Aldine Press. https://doi.org/10.1002/9780470979587.ch41

Durán, M. (2021). Perception of preschool children about environmental pollution. Journal of Education in Science, Environment and Health, 7(3), 200-219. https://doi.org/10.21891/jeseh.733800

Gemmell, E., Ramsden, R., Brussoni, M. y Brauer, M. (2022). Influence of neighborhood built environments on the outdoor free play of young children: A systematic, mixed-studies review and thematic synthesis. Journal of Urban Health, 700(1), 118-150. https://doi.org/10.1007/s11524-022-00696-6

González, P. (2004). Imágenes de ciudad: percepción y cognición en niños de Bogotá. Alcaldía Mayor de Bogotá.

Guerrero, Y. (2015). Duitama a través de los imaginarios: Tres aproximaciones a la visión de la ciudad. Iconofacto, 77(16), 182-200. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6302046

Herrera, J. (2020). Narrar la paz tunjanita [Tesis de pregrado no publicada]. Universidad de Boyacá, Tunja.

Janisch, H. y Bansch, H. (2003). Un hambre de oso. Edelvives.

Ortiz Guitart, A. (2007). Geografías de la infancia: descubriendo «nuevas formas» de ver y de entender el mundo. Documents d’Anàlisi Geográfica, (49), 197-216. https://ddd.uab.cat/record/24080

Phillips, R. (2002). Geographies of childhood: Introduction. Area, 33(2), 117-118. https://doi.org/10.1111/1475-4762.00014

Reyes-Bahamondes, J. y Cornejo-Díaz, D. (2021). Prácticas espaciales de infancias en edificio de gran altura y densidad habitacional. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 20(1), 1-31. https://doi.org/10.11600/rlcsnj.20.1.4809

Rodríguez, C. M. y Fonseca, A. (2020). Ecos de la ciudad imaginada. Ediciones Universidad de Boyacá.

Silva, A. (2004). Imaginarios urbanos: hacia el desarrollo de un urbanismo desde los ciudadanos. Metodología. Convenio Andrés Bello.

Tonucci, F. (2015). La ciudad de los niños. Editorial Graó.

Un Espacio Geográfico. (2021, 19 de marzo). ¿Qué es la geografía de la percepción? [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watchv=T6ftUZadM7Q

Vargas-Silva, A., Martínez-Ruiz, T. y Urquijo-Torres, P. (2022). Movilidad infantil, rango espacial y experiencia de lugar. Estudio de caso en Morelia, México. Patry Ter Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e Humanidades, 5(9), 73-87. https://doi.org/10.26512/patryter.v5i9.32351



Inicio



Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons